Ozonoterapia, otro engaño de las pseudociencias

España, 19 de Agosto de 2018.- Tratamientos médicos con ozono y oxígeno que se venden bajo el paraguas de la eficacia; una cura milagrosa de muchas enfermedades crónicas. Personas con fibromialgia, artritis reumatoide, asma, esclerosis, enfermedades degenerativas de la retina o Alzhéimer son las que acuden a la desesperada y engullen el engaño porque nadie da con lo que tienen, según dicen.

La ozonoterapia según la Organización Médica Colegial (OMC) justifica que no existe evidencia científica creíble que avale el uso del ozono como terapia o tratamiento médico, y bajo ningún concepto como cura de enfermedades tan importantes como el cáncer.

En España, aún no existe legislación alguna que prohiba la práctica de las pseudociencias y cualquier persona sin cualificación puede abrir un local y ofrecer terapias basadas en el ozono, las flores, los aromas, o técnicas de relajación con oxígeno que venden como cura. Inyecciones intramusculares, articulares o subcutáneas, y otras vía rectal, vaginal o endonasal que son peligrosas que son prescritas por un médico naturista que convencen al paciente y le “venden” la regeneración de las células en su organismo.

Este pseudotratamiento con ozono no está aprobado ni por la Agencia Europea Americana (FDA) ni tampoco por la Europea, y de hecho, está prohibido su uso y venta de máquinas de ozono en Estados Unidos, según explica la OMC.

Ningún estudio científico avala el uso de la ozonoterapia en tratamientos médicos, ni como complemento a estos siquiera, y lo cierto es que el ozono es un gas tóxico, por lo tanto, no es inocua su utilización; de hecho, se utiliza para desinfectar quirófanos, no personas.

Hay que señalar que es posible que usted confunda el ozono con el uso de oxígeno medicinal para subir la saturación de oxígeno en sangre o el manejo de oxígeno hiperbárico que se utiliza en medicina convencional para tratar algunas enfermedades pulmonares que nada tienen que ver con la ozonoterapia.

La molécula de tres átomos de oxígeno (ozono) aumenta la producción de hormonas tiroideas y en personas hipertensas o con enfermedades cardiovasculares, y por tanto, puede producir un incremento de la adrenalina y noradrenalina con el consiguiente problema para la salud por la insuficiencia renal secundaria de ahí que no sea baladí su empleo. Existe eso sí un efecto placebo en muchos individuos que desesperadamente buscan alivio o cura a una enfermedad crónica, y se han constatado en algunos casos, alivio en la zona lumbar, no sin antes haber practicado masajes o fisioterapia conjunta.

Ni es eficaz, ni trata enfermedades neurologicas, del aparato respiratorio o sanguíneo, ni revierte infecciones dañadas por oxidación. Los llamados médicos naturistas avalan esta terapia que dicen que se utiliza desde hace 150 años; nada más lejos de la realidad. Entre los bulos que corren por la red, dicen que el ozono fortalece los glóbulos rojos y blancos, limpia las arterias, mejora la circulación y purifica la sangre y la linfa reequilibrando el metabolismo. Todo esto no es cierto.

Una vez más desde la OMC se recuerda a los pacientes que no se distraigan de los tratamientos efectivos con abordajes por ozono u otras técnicas que no avala la medicina, como la homeopatía, y advierten que no deben sustituir estos tratamientos pautados por un médico colegiado con terapias alternativas, ya que evitarán la cura y retrasarán los resultados que sí tienen evidencia científica.