Por Juan Ramón Negrete Jiménez

Armería, Col., 27 de diciembre de 2020.-La diputada local Lizeth Anaya Mejía, dio a conocer que interpuso una denuncia penal en contra de quien resulte responsable, por la privación ilegal de la libertad, lesiones, vejaciones y lo que resulte, luego de que este sábado fue detenida junto con su hermana y una persona del sexo femenino por elementos de la policía municipal de Armería, sin que le hubieran notificado por qué causa fue remitida a los separos.

Asimismo la legisladora por el distrito de Armería, dijo que su detención al parecer fue transmitida por el Ayuntamiento de Armería, ya que al menos dos medios de comunicación dieron a conocer la noticia, “la cual estaba plagada de mentiras, pues se afirma en esa información que la detención fue por intento de homicidio en contra de elementos de seguridad, cuando eso no ocurrió en ningún momento y una muestra es que las tres personas que fuimos detenidas, fuimos dejadas en libertad luego de que pagamos una multa por una supuesta falta administrativa, después de estar privadas de la libertad de manera ilegal desde las 21:00 horas de este viernes 26 de diciembre y liberadas hasta las 05:00 de la madrugada de este domingo.

La legisladora Anaya Mejía dijo que todo comenzó cuando elementos de la policía, de manera prepotente quisieron detener a una señora que manejaba una camioneta y que iba con una menor de cuatro años, acusándola de que supuestamente se había estacionado en lugar prohibido.

“Yo observé los hecho y me acerqué a decirles que qué tipo de servidores públicos teníamos que no podíamos ni siquiera confiar en ellos;

La gente se comenzó a juntar y comenzaron a aplaudir porque yo dirigí unas palabras y por eso quisieron esposarme y llevarme, que aunque fuera diputada y que quién sabe qué tanto, todo esto ordenado por el alcalde (Salvador Bueno), inclusive presenté una denuncia ante el Fiscal, el gobernador se enteró.

“Nos trasladaron a Seguridad Pública y nos metieron en un cuartito, sin dar ninguna explicación, ni argumento de porqué nos encontrábamos ahí, porque si fue por una infracción, pues hubieran levantado el folio y se pagaba si de verdad la habían cometido porque yo  iba llegando y vi todo. Fue un acto prepotente y arbitrario de los elementos policiacos porque se llevaron detenida a la otra señora (la que manejaba la camioneta) y dejaron el vehículo a la niña menor de cuatro años, se la llevaron esposada y la treparon a una camioneta, cuando ella no había hecho nada”.

La legisladora dijo que esa señora se había acercado a donde estaba estacionada la camioneta; los policías señalaron una camioneta Toyota, y no había ninguna camioneta de esa marca, era una camioneta Rodover, que estaba bien estacionada, no violaba ningún espacio, pero fueron llegaron los policías y como se los ordena el alcalde llegan a puro amenazar a la gente, con abuso de esas autoridades, dijo.

Lizeth Anaya, dijo que ya estando en el cuartito en la Dirección de Seguridad Pública, “comenzaron a golpearnos “y todavía lo hicieron adentro de la rejilla; cuando yo estaba en ese cuartito me habla el gobernador, cuando escucharon que estaba hablando se metieron, me agarraron a golpes entre tres policías y dos mujeres”.

“Las otras dos personas, mi hermana y la otra muchacha que se las habían llevado injustamente, quisieron detener la agresión, incluso me quebraron un dedo, me lo lastimaron adrede; ni siquiera nos quitaron los teléfonos, nada más a mí cuando me habló el gobernador, para que no le comentara a ninguna autoridad”.

Lizeth Anaya agregó que “de repente habló el fiscal anticorrupción y dice: “es que al parecer ya le anda moviendo el Senador y el diputado Carlos César (Farías), yo le dije al fiscal que si le podía pedir un favor y fue que no permitiera que ni el Senador ni el diputado Carlos César se metieran en este asunto”, a lo que me respondió que no había ningún problema.

La legisladora armeritense dijo que fue el alcalde Salvador Bueno quien les habló al senador y al diputado Farías, pidiéndoles ayuda, después de todo lo que hizo y de ordenar los golpes a mi persona se asustó.

Indicó que lo que ella pretendía era aclarar la nota, porque fuimos privados de manera ilegal de la libertad, a mí, a mi hermana y a la señora Candy Elena Cervantes que es la mamá de la niña; además fuimos golpeadas adentro (de Seguridad Pública), ya que habíamos sido metidas a un cuartito en condiciones asquerosas, y cuando estábamos allá los hombres y la hija del dirigente sindical, nos golpearon con las cachas de las armas en el estómago, y mientras unos nos agarraban de los brazos, los otros nos pegaban en el estómago y todo eso yo lo sabía que era por orden del alcalde.

Insistió en que los golpes comenzaron “justo cuando me hablaba el gobernador y yo le contesté y cuando escuchan que me llama el gobernador, me agarran entre dos mujeres, me doblan las manos y me empezaron a golpear en el abdomen, con la cacha de sus pistolas y las manos me las estaban golpeando para quebrarme los dedos y sí lograron lastimarme uno de los dedos”.

La legisladora por el distrito de Armería dijo que estuvo como testigo la regidora Berenice Valdovinos, que ella es la de la Comisión de Seguridad Pública.

Dijo que una vez que ella fue liberada a las 5:00 de la madrugada, “me trasladé al Ministerio Público de Tecomán y metí la denuncia contra quien resulte responsable, porque me preguntaban los nombres, pero yo no los sabía, pero si veo a las personas yo las ubico; cuando me preguntaron por qué me habían detenido les dijo que nunca lo supe, de hecho cuando yo me acerqué pregunté que si se trataba de una infracción vial pues que se aplicara la multa que la hicieran y se pagaba”.

Mencionó que aparte de los golpes en el estómago a su hermana le dejaron la mano con moretones, al igual que a la otra persona.

Afirmó que aunque estaba sangrando, ni así mandaron a alguna persona a atenderlas

A decir de la legisladora, el gobernador y el fiscal estuvieron llamando buscando al Director de Seguridad Pública, “se asustan ellos y es cuando le hablaron al senador (Joel Padilla) y al diputado Carlos César, y el Fiscal Anticorrupción creyó que ellos estaban a favor de nosotros, pero no, estaban interviniendo porque el alcalde les había pedido la ayuda”.

A decir de Lizeth Anaya, Salvador Bueno quiere ser nuevamente alcalde, “y así como en su momento amenazó a la Senadora Gricelda Valencia de la Mora de que si no lo dejaban nuevamente de alcalde él vería la forma; eso es algo que se supo en Armería”.

Respecto a la denuncia de que supuestamente la detención y había sido por intento de homicidio, dijo que los policías ni eso supieron hacer, porque la camioneta que citaron no existe como decían que era una Toyota y la otra que estaba supuestamente mal estacionada, ni siquiera la remitieron al depósito y al final solamente pagaron una multa por una falta administrativa que nunca supieron cuál fue.

Asimismo señaló que de estos hecho dio fe la Comisión de Derechos humanos del Estado de Colima, ya que su titular Roberto Ramírez, envió a una persona a que levantara acta de los hechos.