Mi crónica: El homenaje a “El Colorado” Naranjo

Por Juan Ramón Negrete Jiménez

COLIMA, Col., 17 de mayo de 2018.-En medio de anécdotas y recuerdos de cómo fue la vida en los años 70’s y 80’s, donde la gran protagonista en la vida social de Colima fue la orquesta de Horacio “El Colorado” Naranjo, este jueves el Congreso del Estado de Colima, entregó un reconocimiento a quien fuera el cerebro, el director musical de esa organización musical.

A quienes nos tocó en suerte conocer, escuchar y verlo actuar al pelirrojo Horacio Naranjo Garibay, de ahí su apodo el “El Colorado”, nos costó trabajo verlo ahora ahí ya cansado en esa silla de ruedas, enfundado siempre en el color preferido de sus trajes que siempre le caracterizó en muchas de sus presentaciones, y haciendo esfuerzos por mantener una sonrisa.

El salón de sesiones del Congreso del estado, como se ha venido haciendo costumbre, yo no sé si porque no invitan o por qué otra causa, luce a menos de la mitad de su cupo, poco amigos del homenajeado acuden a ser partícipes de este evento que en otro momento  el recinto hubiera sido insuficiente para dar cabida a la gente que hubiera acudido.

Ahí están entre los amigos del “Colorado” Naranjo, el presbítero J. Jesús Mendoza Preciado, párroco de la Parroquia de la Salud, barrio en el que ha vivido toda su vida el homenajeado y que año con año hace las delicias de las personas que por ahí bien, pues invariablemente acude al cierre de las fiestas patronales de ese templo.

También ahí se encuentra don Oscar Zepeda Rosas, amigo de toda la vida de Horacio Naranjo; vecinos por la calle Torres Quintero, Horacio Naranjo en la finca ubicada en el cruce de las calles Torres Quintero esquina con Nigromante, donde durante muchos años hubo una sastrería, en donde trabajaron, cuando no andaban de gira artística “El Colorado”, su hermano Armando, uno cortando trajes, el otro echando puntadas o midiendo los pantalones o los sacos a los clientes que asiduamente acudían.

Don Oscar, dueño de la imprenta Zepeda, que funcionaba en el mismo inmueble donde se imprimía el periódico El Imparcial, primero propiedad de don Cayetano Zepeda Meléndez, “don Caye”, y después de Carlos Manuel Zepeda Rosas, y que cada que tenían oportunidad se iban “a la esquina” a platicar las anécdotas de la última gira del “Colorado” o de la última presentación en el antiguo casino de la feria, que se ubicaba a escasos pasos de donde hoy funciona el Congreso del Estado.

Otros que ahí estaban era el ingeniero Enrique Alcocer Acevedo acompañado de su esposa; el licenciado Ernesto de la Madrid Virgen; el director de El Noticiero, Carlos Valdez Ramírez y más tarde llegaría al Congreso la señora Alicia Delgado Gaitán, ex diputada local, ex dirigente de la burocracia estatal y vecina de todo la vida del Homenajeado, allá por la calle La Corregidora.

En la segunda fila del ala derecha muy bien uniformados, elegantes, enfundados en sus trajes, quienes actualmente son los integrantes de la Orquesta de Horacio “El Colorado” Naranjo, ahora encabezados por Horacio Naranjo Macías, nuevo director de la orquesta, hijo del “Colorado”, quien durante 65 años ininterrumpidos fue el director de la orquesta más importante y famosa del Occidente de México.

Estos músicos, orgullosos de ser parte de esta orquesta, se sienten parte del homenaje que el Congreso del Estado, a través de la Quincuagésimo Octava Legislatura, le está rindiendo a su guía, a su líder a una leyenda viviente de la música en el estado.

La anécdotas… los recuerdos

Una vez que se rindieron los honores a la Bandera y se entonó el himno nacional, a cargo de la escolta y banda de guerra del 29 Batallón de Infantería, se a paso a la sesión solemne.

Al frente, en el presídium está Arnoldo Ochoa González, Secretario General de Gobierno, quien acudió con la representación del Ejecutivo Estatal. La presencia de Arnoldo no es gratuita, él también es parte del homenaje, le tocó convivir infinidad de ocasiones en los bailes, en las tertulias, en los eventos de quince años o bodas de los amigos, en donde la estrella musical era Horacio “El Colorado Naranjo”.

Incluso Ochoa González, relataría, como parte de las anécdotas, cuantas ocasiones como integrantes de los comités estudiantiles de aquellos tiempos en la década de los 70’s, como se organizaban para celebrar bailes para recabar recursos para las ceremonias de graduación y de cómo Horacio “El Colorado” Naranjo, se hacía cómplice de ellos, dándoles las facilidades para que le pagaran sus honorarios, mientras los estudiantes vendían las mesas y el consumo de “bebidas espirituosas, “…muchas veces nos dio la oportunidad de que no le diéramos anticipo, pero siempre le pagamos todo, nunca le quedamos a deber”, confiesa el hoy Secretario General de Gobierno.

Y en esas evocaciones de recuerdos idos, Arnoldo se sincera y dice que prefiere recordar algunas anécdotas y dejar de lado el discurso que llevaba preparado, porque el “Güero” Ochoa, amigo del homenajeado, destaca que a Horacio siempre se le recordará como el gran trompetista que fue, abriendo las noches de baile en el casino.

Alternando con los grandes de la música, con grandes orquestas como la de Pablo Beltrán Ruiz, o con el “Cara de foca” Dámaso Pérez Prado, “o con Vicky Carr, la única presentación que tuvo en Colima, ahí estuvo Horacio “el Colorado” Naranjo, recuerdo que su presentación fue en el casino de la feria, diría Arnoldo Ochoa; o en las tertulias del Club de Leones, o del Club Rotario”, recordaría el secretario general de Gobierno.

Y en esas evocaciones recordaba como “el Colorado”, nunca faltó en los tradicionales festejos charro-taurinos de Villa de Álvarez, o de Manzanillo, o de Tecomán, en Guadalajara, Autlán, Aguascalientes y muchas otras partes de la República.

A los que nos tocó vivir parte de aquellas glorias de la Orquesta del “Colorado” Naranjo, se nos agolpan los recuerdos, el propio homenajeado, no levanta la vista, siempre viendo al piso, pero esbozando sonrisas, recordando aquellos pasajes, cuando asumía el liderazgo de la organización musical más importante del Occidente, lo vivido, lo paseado, el haber formado a más de dos mil músicos que han sido parte de esa orquesta.

O cuando fue parte de la Banda de Música del Estado, a la cual le cambiaría el ritmo y de solo entonar la Marcha de Zacatecas y otras canciones de la época, recordaría Arnoldo Ochoa, él introdujo otros ritmos y supo poner a bailar a la gente.

La crónica de Nico…

El mensaje en esta sesión solemne le corresponde dirigirlo al presidente de la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios, el diputado Nicolás Contreras Cortés, quien se ve que está disfrutando ser parte de este homenaje, y abre su intervención leyendo una crónica de la velada en donde la figura sería la presentación de la Orquesta de Horacio “Colorado” Naranjo, ocurrida a inicios de la década de los 80’s, ya en el nuevo casino de la feria de La Estancia.

“…La noche fresca en el Casino de la Feria es propicia para la alegría juvenil. Un grupo de nerviosos veinteañeros estamos atentos a la llegada de lindas muchachas maquilladas con esmero, jubilosas en su primera noche de baile nocturno autorizada por sus padres.

Conforme Nico, habla y lee su crónica, en las bocinas del Congreso del Estado, se empieza a escuchar una melodía de lo que fue una de las presentaciones de Horacio Naranjo… los músicos, los asistentes, los familiares y amigos y el propio músico homenajeado, voltean a las bocinas, fueron gratamente sorprendidos escuchar a su guía, a su director y a lo que la publicidad de antaño anunciaba como la “Orquesta de Horacio “Colorado” Naranjo” y su cuerpo de directores.

Y proseguía Nico:

“A las 22 horas en punto, las notas de la orquesta configuran en nuestros oídos la melodía emblemática que la identifica: Al Sur de la frontera. La trompeta principal conduce la melodía y se impone en el escenario. Estamos en una noche de octubre de 1980. Su director, un hombre maduro con traje verde oscuro, moño característico y cabello pelirrojo, agita su famosa trompeta marcando el compás. El resto de la melodía emerge de los demás instrumentos: clarinetes, trombones, batería. Toda la concurrencia se emociona. Y empieza el fandango.

“Horacio Naranjo, el Colorado, el director y dueño de su orquesta, punto de origen y convergencia de generaciones de músicos colimenses, saluda a la muchedumbre y pronostica por el altavoz una noche inolvidable.

“Y así fue. Todas las noches de sus presentaciones penetraron en la memoria de miles de colimenses, mexicanos y centenares de extranjeros. Acá en Colima, allá en Jalisco y Michoacán, más lejos en Aguascalientes. En las fiestas villalvarenses de febrero, así como en el atrio del templo de la Salud. Su estilo ha sido inconfundible. Lo llevamos en el recuerdo quienes le disfrutamos una y otra vez, década tras década. Estilo que agita los ventrículos del corazón y cala hondo en nuestro esqueleto.

“Esta mañana, la representación popular colimense aquí reunida en su recinto legislativo, acompañada de ciudadanos que también han disfrutado de las melodías de la orquesta de este colimense destacado, nos damos cita para tributarle un merecido reconocimiento a su talento y un justo homenaje a su trayectoria. Una trayectoria pletórica de sabores, sonidos, evocaciones, anécdotas, nostalgias. Un talento singular, enorme, fuera de serie.

“Estoy convencido que el fenómeno de esa orquesta y de su director, es uno de los elementos más representativos de lo nuestro, más colimotes, más entrañables, más queridos.

“Nuestra Legislatura es sensible a esas manifestaciones de la cultura criolla. Por ello ha determinado configurar, con esta sesión solemne, varios mensajes. Reconocimiento a Horacio y sus compañeros músicos, los de ayer y los ahora; a su hermano Armando que nos deleitó con su voz característica.

“Agradecimiento nuestro por todas las emociones que nos brindó a lo largo de estas décadas. Admiración por su talento natural. Pero, sobre todo, el abrazo inconmensurable de Colima, su tierra, que está muy orgullosa de tener a esta gran orquesta como referente musical en el occidente del país.

“Estimado Horacio Naranjo Garibay, mi maestro de secundaria: los 25 integrantes de la Quincuagésima Octava Legislatura, por mi modesto conducto, reconocemos su obra, su trayectoria, su valiosa tarea para formar generaciones de músicos. Le ofrecemos este tributo a su talento y su desempeño musical. Y le agradecemos la infinidad de horas, de placenteras y nostálgicas horas, con que bailamos y nos enamoramos al compás de sus inolvidables melodías.

“Es hora de volver a escuchar en nuestros gratos recuerdos, el tema musical que cerraba sus presentaciones: Al Sur de la frontera.

“¡¡¡¡¡Felicitaciones, Maestro!!!!!”.

El maremágnum…

Y mientras regresaba a su curul, subían el volumen al equipo de sonido para escuchar la melodía que como dijo el diputado Nicolás Contreras, cerraba sus presentaciones la Orquesta.

Vino la entrega del reconocimiento, la silla de ruedas donde es trasladado Horacio “El Colorado” Naranjo, es introducida al centro del área donde se encuentran los legisladores, pronto aquello se llena de fotógrafos, camarógrafos, que tratan de llevarse la mejor imagen.

El público que asistió al evento se queda con las ganas de observar el momento en que se le entrega el reconocimiento, lo único que observa son espaldas de comunicadores, cámaras, celulares y tripies que son elevados por encima de las cabezas para hacer las tomas.

Aplauden por inercia, cuando de entre los diputados empieza la ovación, se supone que ya entregaron el reconocimiento, y comienza el desfile para tomarse la fotografía con el homenajeado.

La sesión se interrumpe más de 30 minutos. Se siguen tomando imágenes, de Horacio “El Colorado” Naranjo, primeros con todos los diputados e invitados especiales, luego invitan a los integrantes de la orquesta a que se unan a la fotografía, al ratito, todo mundo estaba dentro, ya no se sabía quién era quien.

Aquello era un maremágnum, por un lado se tomaban fotos, por el otros el secretario general de gobierno, el representante del Poder Judicial y los diputados, seguían platicando anécdotas, por fin la presidenta de la mesa directiva, la diputada Juanita Andrés Rivera, reanuda la sesión.

En 1930 se fundó la Orquesta Colorado Naranjo…

A nombre del homenajeado hace uso de la palabra el joven Horacio Naranjo Huerta, nieto del “Colorado” Naranjo, e hijo de Horacio Naranjo Macías, el nuevo director de la orquesta.

Recuerda, con base a los que le han platicado sus padres, tíos y abuelos, que Horacio “El Colorado” Naranjo, “…a los 13 años era músico dela banda de Gobierno del Estado y con apenas 15 (años) se había convertido  en el trompetista solista, durante estos períodos llegaba a estudiar su trompeta hasta 10 horas por día, y a los 22 (años), ya tenía  bajo su responsabilidad dirigir a una orquesta. Así fueron los primeros años de su vida, en los que poco a poco se preparaba sin imaginar tal vez, que después alcanzaría sus mejores sueños.”

Después diría que “Orquesta Colorado Naranjo fue fundada en el año de 1930 por su padre, también un destacado trompetista, quien sentaría las bases de una de las instituciones más importantes  en la historia cultural de Colima, el dirigió desde 1930 hasta 1959, en este tiempo y también bajo la dirección del Colorado Naranjo, fueron partícipes sus hermanos Carlos y Armando Naranjo, éste último le daría vida con su voz a muchas de las canciones más famosas de la época”, recordaría.

Mientras Horacio Naranjo Huerta, nieto del “Colorado”, narra la historia y dice que desde 1959 su abuelo toma la dirección de la orquesta, “…el crecimiento comienza a ser muy notable, y de los años 70’s en adelante llegan los mejores tiempos, adquiriendo hasta 4 autobuses para su transporte, en los que visitaría prácticamente toda la República y compartiendo escenario además de ser la orquesta que acompañaría a incontables artistas nacionales e internacionales en los eventos de mayor categoría de estos tiempos”.

Mientras el nieto del “Colorado” Naranjo sigue narrando la semblanza de su abuelo cuya carrera llega a su fin luego de 65 años ininterrumpidos como director de la orquesta, a un lado de los diputados, atrás dela curul del legislador Nico Contreras, a Pepe Naranjo, sobrino del homenajeado, se le anegan los ojos cuando su sobrino se refiere a su padre, Armando, que fue parte importante de la orquesta, pues aparte de ser un buen saxofonista, dio vida con su voz a muchas canciones famosas de aquella época.

Hoy ya no está físicamente en el homenaje su padre, que se adelantó en el viaje sin regreso, sin embargo su imagen se mantiene viva en el recuerdo de muchos de los asistentes al homenaje.

Incluso mas tarde Pepe Naranjo, me cuenta una anécdota de su papá, recuerda que en una visita a Colima del cantante yucateco Armando Manzanero, saluda a a don Armando y se presenta “soy Armando Manzanero” y sin titubear le responde el artista colimense “yo soy Armando Naranjero” (en lugar de Naranjo).

Finalmente llega a su fin el evento y entre abrazos y apretones de mano, siguen tomándose fotografías con quien es ya director vitalicio de la Orquesta Horacio “Colorado Naranjo”, al que se le entregó un pergamino alusivo a su carrera musical.

En las bocinas se vuelve a escuchar “Al Sur de la frontera”, otra presentación más de la Orquesta de Horacio “Colorado” Naranjo ha llegado a su fin, los contertulios se retiran satisfechos en sus pensamientos siguen evocando melodías como “Brasil”, “El Jardín de los Cerezos” y muchas tantas más que fueron parte de toda una época, preguntándose cuándo será la siguiente presentación del “Colorado” Naranjo.